Es un material orgánico ampliamente utilizado en la fabricación de lentes oftálmicos, con un índice de refracción de 1.49 que permite una adecuada desviación de la luz, proporcionando una visión clara y estable. Se destaca por su alta transparencia óptica, ligereza y confort en el uso diario, además de ofrecer mayor seguridad en el uso cotidiano en comparación con materiales minerales(vidrio). Aunque en graduaciones altas puede presentar mayor espesor frente a materiales de mayor índice, sigue siendo una opción confiable y económica, ideal para pacientes que buscan buena calidad visual y comodidad.